Redacción / Agencias
La temporada 2025/26 de la NFL llega a su fin, pero lo hace con broche de oro. Este domingo 8 de febrero, el Levi’s Stadium de Santa Clara, California, se convertirá en el epicentro del deporte a nivel mundial al albergar el Super Bowl LX, que enfrentará a los New England Patriots contra los Seattle Seahawks.
En línea general, el partido consagratorio de la principal liga de fútbol americano en el orbe entrega diversos aspectos a considerar en términos deportivos y comerciales. Desde el punto de vista de los protagonistas, esta definición tendrá cara a cara a las dos mejores franquicias de la campaña, ya que tanto New England como Seattle terminaron con rendimientos sobresalientes en el curso regular (14 victorias y apenas tres derrotas) y, durante su desempeño en los playoffs, ganaron los títulos de la Conferencia Americana y Nacional, de forma respectiva.

Por otro lado, si se tiene en cuenta el plano de la parafernalia económica, el evento promete batir récords de audiencia y ganancias publicitarias en el gigante norteamericano, así como también en el resto del planeta.
Este evento representa el mayor espectáculo deportivo de Estados Unidos, que definirá al campeón de la temporada 2025 de la NFL. Se espera que el espectáculo congregue a 130 millones de personas detrás de la pantalla, pues la transmisión se distribuirá a 195 países, con la posibilidad de escuchar los relatos en 25 idiomas diferentes.
