Con dobletes de Dembelé y Kvaratskhelia, PSG derrotó por 5-4 a Bayern Munich este martes en el estadio Parque De Los Príncipes por la ida de semifinales de la UEFA Champions League.
Otro encuentro para poner en un cuadrito. La semifinal de mayor cantidad de goles de la historia de la Champions. Cuatro tantos en el complemento. Un Bayern que, en una ráfaga, se encuentra 5-2 abajo y, lejos de resignarse, va con todo y remonta hasta el 5-4. El verdadero fútbol champagne.

Lo que se vio en París puede ser calificado como el pináculo del fútbol sin temor a exagerar. Las figuras de ambos equipos rindiendo en su máxima expresión. Sin lugar para la especulación, los protagonistas pensando siempre en el arco de enfrente y nunca en el propio. Un deleite para propios y extraños.

Fue un partido muy parejo. Extremadamente parejo. Y dentro de esa paridad, hubo lugar para los momentos. Esos lapsos en el que uno le lograba sacar un milímetro de ventaja al otro en el trámite. Todos esos pasajes se coronaban con goles.
