Un esquema de defraudación que captó fondos de los salvadoreños bajo el nombre de “CREDICASH” fue desmantelado a través de una investigación sustentada y llevada a cabo por la Fiscalía General de la República (FGR), con el apoyo de la Superintendencia del Sistema Financiero.
El fiscal general de la República, Rodolfo Delgado, confirmó que esta actividad ilícita era liderada por el imputado identificado como Gerson Adriel Orellana Ayala, quien incurrió en varios delitos y operaba bajo un esquema de defraudación.

Según las investigaciones de la FGR, la supuesta instancia financiera operaba ofreciendo a las personas “poder obtener dinero de forma rápida, con intereses altos y sin riesgo”; sin embargo, ese dinero que se pagaba como ganancias no provenía de ningún negocio real.

«El imputado ha sido identificado como Gerson Adriel Orellana Ayala y ha incurrido en los delitos de defraudación a la economía pública y lavado de activos, en perjuicio del orden socioeconómico y particularmente en perjuicio de las personas que le confiaron su dinero”, dijo el fiscal general en conferencia de prensa.

Producto de las investigaciones y del seguimiento al caso, el Ministerio Público inmovilizó en cuentas un monto de $10,381,236.74, mientras que en las instalaciones de “CREDICASH” y en el guardarropa del señalado fue ubicado un monto aproximado de 38 millones de dólares.
Además, como parte del proceso se ubicaron “231 vehículos, entre buses, sedanes, camioncitos destinados para pasajeros y motocicletas”, precisaron las autoridades.
“Nuestra intención es identificar a todos los responsables y la ruta de ese dinero. Es necesario que desconfíen de cualquier oferta que prometa ganancias altas, rápidas y sin riesgo”, agregó el funcionario.
