Australia concedió asilo a cinco integrantes de la selección femenina de fútbol de Irán que visitaron el país para un torneo cuando comenzó la guerra de Irán, informó el martes un ministro del gobierno.
El anuncio se produjo tras días de exhortaciones de grupos iraníes en Australia y del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para que el gobierno australiano ayude a las mujeres, que no habían solicitado públicamente la petición de asilo. El equipo generó una amplia especulación y cobertura noticiosa en Australia cuando las jugadoras no cantaron el himno iraní antes de su primer partido.

En las primeras horas de la mañana del martes, hora local, agentes de la Policía Federal Australiana trasladaron a cinco de las mujeres desde su hotel en Gold Coast, Australia, “a un lugar seguro” después de que presentaran las solicitudes. Allí se reunió con el ministro australiano de Asuntos Internos, Tony Burke, y se concretó el trámite de sus visas humanitarias, explicó el ministro a periodistas en Brisbane horas después.
«No quiero ni empezar a imaginar lo difícil que es esa decisión para cada una de las mujeres, pero sin duda anoche fue alegría, fue alivio. La gente estaba muy emocionada por emprender una vida en Australia», dijo Burke, quien publicó fotos en redes sociales de las mujeres sonriendo y aplaudiendo mientras él firmaba documentos.

Futuro incierto para 21 en la plantilla y otras personas
La selección iraní llegó a Australia el mes pasado para la Copa Asiática Femenina, antes de que comenzara la guerra de Irán el 28 de febrero. El equipo quedó eliminado del torneo durante el fin de semana y enfrentaba la perspectiva de regresar a un país bajo bombardeo. Marziyeh Jafari, la entrenadora de la selección iraní, declaró el domingo que las jugadoras “quieren volver a Irán tan pronto como podamos”.
Una lista oficial de la plantilla nombraba a 26 jugadoras, además de Jafari y otros entrenadores. Burke dijo que la oferta de asilo se extenderá a todos los integrantes del equipo.
